Introducción
El pádel ha crecido de forma explosiva en los últimos años, convirtiéndose en una de las actividades deportivas más practicadas por adultos. Su naturaleza dinámica y social lo hace atractivo, pero también lo coloca entre los deportes con mayor incidencia de lesiones de sobreuso, especialmente a nivel del codo.
Diversos estudios han confirmado que el codo es la zona más frecuentemente lesionada en jugadores de pádel, tanto amateurs como profesionales (PMCID: PMC10277135).
Como médico deportivo en Punta Cana, he tratado numerosos casos de jugadores con dolor persistente en esta articulación. La mayoría podrían haberse evitado con una evaluación preventiva, una técnica adecuada y un entrenamiento de fuerza equilibrado.
¿Por qué el codo es tan vulnerable en el pádel?
La mayoría de las lesiones en el codo del jugador de pádel se deben a movimientos repetitivos y mal controlados de muñeca y antebrazo.
Durante los golpes de revés, volea o bandeja, los músculos extensores del antebrazo sufren una tensión excéntrica que, con el tiempo, puede generar tendinopatía lateral (epicondilitis).
Según un metaanálisis publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health (2023), cerca del 20 % de las lesiones en pádel afectan el codo, siendo más frecuentes en hombres que en mujeres (MDPI, 2023).
Factores que aumentan el riesgo:
- Técnica deficiente (golpeo rígido o con exceso de muñeca).
- Uso de palas pesadas o demasiado rígidas.
- Falta de fuerza y estabilidad en el antebrazo.
- Aumento brusco en la carga de juego o mala recuperación.
Síntomas de alarma
Identificar el problema a tiempo es clave para evitar lesiones crónicas.
Los síntomas más frecuentes son:
- Dolor localizado en la parte externa del codo al golpear o levantar la pala.
- Sensación de rigidez o debilidad en el agarre.
- Dolor que se mantiene incluso en reposo o durante actividades cotidianas.
Ignorar estas señales y “seguir jugando” solo agrava la lesión y prolonga la recuperación.
Prevención: cómo cuidar el codo del jugador de pádel
1. Fortalece el antebrazo
Realiza ejercicios excéntricos con banda elástica o mancuernas ligeras, especialmente para los músculos extensores y flexores de muñeca.
👉 Dos o tres sesiones por semana reducen notablemente la recurrencia de la epicondilitis.
2. Ajusta tu pala y técnica
Evita palas excesivamente pesadas o con balance alto (forma diamante).
Una pala equilibrada, con peso medio y buena absorción de vibraciones, disminuye la carga tendinosa.
Trabaja tu técnica para evitar movimientos compensatorios de muñeca.
3. Controla la carga de entrenamiento
El cuerpo necesita tiempo para adaptarse.
Alterna días de juego con días de descanso activo o trabajo de movilidad, y no aumentes más del 10–15 % de volumen de partidos por semana.
4. Evalúa tu salud metabólica y muscular
Desequilibrios hormonales o déficits nutricionales pueden alterar la reparación tendinosa.
En mi consulta realizamos evaluaciones metabólicas y funcionales para identificar y corregir esos factores que influyen directamente en la recuperación y el rendimiento.
Tratamiento médico y funcional
El manejo de una lesión de codo por pádel depende de la etapa en que se encuentre:
- Fase aguda: reposo relativo, hielo, control del dolor y fisioterapia específica.
- Fase subaguda: ejercicios de fortalecimiento progresivo, ondas de choque o terapia manual guiada.
- Fase de retorno: trabajo de estabilidad, ajustes técnicos y prevención de recaídas.
En casos crónicos, se recomienda una ecografía musculoesquelética para valorar el grado de afectación tendinosa y ajustar el plan terapéutico con precisión.
Conclusión
El pádel es un deporte apasionante, pero su práctica repetitiva exige atención médica preventiva.
Una técnica adecuada, una buena planificación del entrenamiento y la intervención temprana ante cualquier síntoma son claves para mantener el rendimiento sin interrupciones.
Si presentas dolor o rigidez en el codo y practicas pádel con frecuencia, agenda una evaluación médica y funcional completa.
Mi enfoque combina análisis clínico, diagnóstico por imagen y estrategias de rendimiento personalizadas — para que vuelvas a jugar sin dolor, con fuerza y confianza.

